En un momento me encontré solo, estaba ahí, abatido por el todo, quien parecía estar jugando su carta más letal. Miré alrededor y lo único que encontré fue una puerta, solo una puerta, sin marco, ni pared donde estar. Parecía ser una discontinuidad en la soledad, o quizás una alternativa a la soledad colectiva.
Decidí entrar.
La habitación se abría ante mí como una confortable sala, de luz tenue que se asentaba en las paredes rojas.
Toda esa luz venía de la chimenea que estaba frente a mi, a ambos lados de la misma, se ubicaban dos mullidos sillones, de altos respaldares y detalles en madera. todo allí parecía calmo. Yo estaba tranquilo en esa habitación secreta. Y la llame Cereus. y allí me refugié.
Entre sus paredes fragüé mis planes y mis sueños, de sol y de mar, de montaña y desierto.
Y la habitación fue mar y tierra, y desierto y hasta quizás el polo mismo, son sus ventiscas y sus trampas, tornándose vil, austera y en ocasiones volvía ser cálida y confortable.
Allí estuve, tras la puerta escondida, en el corazón mismo del todo, y en las entrañas de la nada.
El todo puede ser el monstruo que describí en otros relatos y, con tal de destruirnos, es capaz de todo. Puede usar armas muy dañinas, pero más hiriente es cuando nos muestra otra realidad. Es así que con el dulce veneno de "lo que podría ser" nos tienta y adormece, llevándonos por caminos que no imaginamos transitar...o que evitamos muchas veces y es su trampa más letal, pues, nos pone en una situación mejor de la que vivimos, pero con una falencia, con un error, con una falta a un principio o valor esencial.
Es ahí, cuando vemos que si fallamos a ese valor, podemos tener esa vida por siempre. Y nos tienta y nos gusta.
Pensé en esto, cuando estaba sentado frente al fuego, en Cereus, y fue entonces cuando me dí cuenta que el todo ya había jugado su carta. Entonces me desesperé y me incorporé de inmediato. Y alguien habló, pidiendo que no lo haga, pero lo hice igual. Y comencé a quitar el papel que cubría las paredes, ese papel rojo carmesí que le daba calidez a la habitación. Entonces vi que sus paredes eran de piedra y acero y eran frías.
Luego destruí los sillones, tirándolos al fuego y vi que no se quemaban, por ende, no existían, su comodidad era falsa. Y finalmente, observando la chimenea, me decidí a apagar el fuego, pero éste no se apagó de ninguna manera, pues, no era mío, sino de la habitación. A pesar de todo lo que hice, la habitación intentaba seguir siendo cálida, con sus paredes rojas (aunque yo sabía que eran de acero y piedra) y su comodidad (aunque los sillones estén destruidos). Fue entonces cuando me dí cuenta que en todo ese tiempo, había estado en la trampa de Él y se me quebró el alma.
Salí malherido de la habitación y cerré la puerta. pensé que desaparecería, pero allí estaba de nuevo, tentándome a entrar, pero yo me fui.
Aún sigue allí, sin sus goznes, ni marco, ni pared. Estoy seguro que la habitación volvió a arreglarse, y espera que vuelva a caer en su trampa.
"Solo por hoy" diré todos los días, "solo por hoy...me mantendré fuera de ella".
Carpe diem, fugis tempus.
Niggle.
jueves, 7 de abril de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
Adios.
Temprano sentí en mis entrañas que algo se apagó, una llama que inocentemente pensé que ardería para siempre.
Bajo la lumbre del mismo sol, que hoy amaneció frío, ayer danzamos, sobre rosaledas infinitas cantamos canciones que el viento se guardó por siempre y ya nadie recuerda. Fue en los tiempos de inocencia, cuando vos, querido amigo, fuiste mi confesor y mi leal escudero, mi sancho, mi Watson.
Y construiste un sueño que no sabes lo grande que se hizo.
Y te enaltecí numerosas veces, aunque nunca lo supiste.
Pero debo confesar que con el tiempo te olvide, pues, ¿que niño no olvida? y me aleje pensando que eras eterno, como el sol, y te recordé, amigo, ya tarde, cuando te alejabas en el sendero que va al borde, al desenlace de la tierra, con las respuestas que yo no tuve... sin un te quiero, sin un te extraño, sin un abrazo ni un hasta luego.
Aunque la angustia es inevitable, de nada sirve llorarte ahora, en cambio quiero celebrarte como fuiste en vida, y que algo de vos viva en mi, es mi forma de honrarte. Una huella, una llama infinita como el sol.
Dura es una despedida que nunca fue, pues, uno planea nunca despedirse de nadie, pero en este caso lo hago con una de las cualidades que nunca pudiste ver de mi. El escribir, aquí, en este pequeño rincón, embajada de mi corazón, mi mente y mi integridad. y te doy así, querido amigo, un te quiero, un te extraño, un abrazo y un hasta luego, pues todos los caminos terminan allí y nos volveremos a ver, para contarnos otra vez historias, y danzaremos y cantaremos esas canciones olvidadas.
Adios entonces, por ahora, querido amigo!
Niggle
Bajo la lumbre del mismo sol, que hoy amaneció frío, ayer danzamos, sobre rosaledas infinitas cantamos canciones que el viento se guardó por siempre y ya nadie recuerda. Fue en los tiempos de inocencia, cuando vos, querido amigo, fuiste mi confesor y mi leal escudero, mi sancho, mi Watson.
Y construiste un sueño que no sabes lo grande que se hizo.
Y te enaltecí numerosas veces, aunque nunca lo supiste.
Pero debo confesar que con el tiempo te olvide, pues, ¿que niño no olvida? y me aleje pensando que eras eterno, como el sol, y te recordé, amigo, ya tarde, cuando te alejabas en el sendero que va al borde, al desenlace de la tierra, con las respuestas que yo no tuve... sin un te quiero, sin un te extraño, sin un abrazo ni un hasta luego.
Aunque la angustia es inevitable, de nada sirve llorarte ahora, en cambio quiero celebrarte como fuiste en vida, y que algo de vos viva en mi, es mi forma de honrarte. Una huella, una llama infinita como el sol.
Dura es una despedida que nunca fue, pues, uno planea nunca despedirse de nadie, pero en este caso lo hago con una de las cualidades que nunca pudiste ver de mi. El escribir, aquí, en este pequeño rincón, embajada de mi corazón, mi mente y mi integridad. y te doy así, querido amigo, un te quiero, un te extraño, un abrazo y un hasta luego, pues todos los caminos terminan allí y nos volveremos a ver, para contarnos otra vez historias, y danzaremos y cantaremos esas canciones olvidadas.
Adios entonces, por ahora, querido amigo!
Niggle
viernes, 3 de diciembre de 2010
mente....
Mente cuerpo alma integridad.
Recuerdos memoria melancolía.
Ser estar querer amar. Llegar encontrar ir y venir quedarse.
Dudar sentir adentro inestabilidad.
Amar sin fin seguir sin pensar.
Mirar y saber, nada es como ayer.
Tentación suspiro inestabilidad (de nuevo).
Debilidad roce piel sentir.
Vivir recuerdos fantasía fantasmas pasado.
Volver replantear entender realidad.
Existir coexistir paralelos túnel.
Ver y pensar...
Lo que es, lo que fue, lo que pudo ser.
Artimañas mentiras verdades encontradas.
Realidades mundos alternos.
El todo, la nada, el nombre, Ella.yo, mente cuerpo alma...
Mi integridad...en duda.
Niggle
Recuerdos memoria melancolía.
Ser estar querer amar. Llegar encontrar ir y venir quedarse.
Dudar sentir adentro inestabilidad.
Amar sin fin seguir sin pensar.
Mirar y saber, nada es como ayer.
Tentación suspiro inestabilidad (de nuevo).
Debilidad roce piel sentir.
Vivir recuerdos fantasía fantasmas pasado.
Volver replantear entender realidad.
Existir coexistir paralelos túnel.
Ver y pensar...
Lo que es, lo que fue, lo que pudo ser.
Artimañas mentiras verdades encontradas.
Realidades mundos alternos.
El todo, la nada, el nombre, Ella.yo, mente cuerpo alma...
Mi integridad...en duda.
Niggle
miércoles, 17 de noviembre de 2010
El Guardián del crepúsculo.
Recorrí todo el camino, tal cual me dijeron que haga, fue fatigoso, terrible en muchas partes, tranquilo en otras.
acompañado, solo, abandonado, apoyado...siempre seguí camino derecho, al oeste.
La lluvia arreciaba y el viento sacudía la faz de la tierra. la única luz era la de los relámpagos que se suicidaban contra el suelo con gran estruendo, lejos, cerca...
Solos Mi caballo y yo en medio del camino, lo único vivo quizás en kilómetros.
Conduje al equino como pude en medio del manto de agua hasta un risco cercano, una cueva donde podíamos refugiarnos.
No pudiendo prender fuego, solo quedaba el abrigo de mantas y pieles. No pudiendo dormir, solo queda soñar despierto.
Pronto estaba nuevamente en camino, no sentía el cansancio ni el peso de mi alma (Quizás logré dormirme)
Estaba lejos, no donde yo recordaba,pues, no había montañas a mi alrededor, sino detrás mio.
Las colinas se extendían hasta el horizonte en un interminable mar verde salpicado por algunos árboles.
El sol se veía mucho más grande (¿o más cerca?)...quizás era la falta de agua. Había dos ríos siguiéndome a cada lado (¿cómo no los vi antes?) iban al mismo lugar que yo, al oeste.
Cargué agua y seguí camino, y en realidad si, el sol parecía estar más cerca, quizás me acercaba a mi destino, al lugar...
Efectivamente, luego de un rato de viajar, al bajar una colina, lo vi, allí estaba, el fin del camino, el borde.
Ambos ríos caían en una catarata infinita allí donde el mundo acababa, el césped terminaba abruptamente en un abismo mortal. El mundo, el todo, el miedo...: el Fin.
Solo había una pequeña cabaña en el desenlace de la tierra. ¿quien osa interrumpir el fin? ¿quien se interpone, contaminando el paisaje?
Recuerdo bien que esos pensamientos solo estaban en mi mente, pero alguien me contestó. Me encontré aturdido, pues, no se en que momento mis pies me llevaron junto a un aljibe frente a la cabaña. ahora el abismo estaba más cerca, el viento soplaba fuerte y fresco aliviando el resplandor del sol que estaba arriba, quizás al alcance de la mano (por las dudas no intenté alcanzarlo).
Una voz viajó con el viento. "soy el guardián del crepúsculo, el protector del sol poniente, soy el único que tiene derecho de estar aquí y todo lo que ves es resultado de ese derecho"
¿por qué respondió una pregunta que no hice? y la voz, que salia de todos lados y de ningún lado resonó de nuevo "porque aquí nada está en tu mente, nada es secreto, pues, quien aquí viene, muestra todo su ser"
Apareció, de repente, detrás mio.Cuando volví el sol me encandiló y sólo lo recortaba la figura de él, al cabo de unos segundos pude visualizarlo mejor. No era mucho más alto que yo, el pelo le llegaba a los hombros, oscuro como las sombras. Tenía en la frente una pañuelo rojo. Vestía una camisa y un pantalón que terminaba dentro de unas botas de cuero, completamente negros. en sus manos, cruzada sobre su pecho, una espada en su vaina verde que relucía con la luz. Su rostro parecía familiar, pero era como un recuerdo borroso, indefinido, pero a la vez allí estaba tan estable como el mío, solo que yo no podía verlo por completo.
-¿Dónde estoy?-
-Donde querías estar...en el final-
-¿Quien sos?
-Ya te lo dije, el guardián del crepúsculo
-Pero...¿que hago acá?
-Es donde querías llegar, al fin del camino del oeste, al borde, y lo que haces acá lo sabes muy bien-
-Quiero pasar- las palabras salieron de mi boca con voluntad propia, pues, en realidad no sabía bien que es lo que hacía en ese fantástico lugar.
-Conoces las reglas, Niggle, nadie pasa sin hacer lo que debe hacer-
-¿Que debo hacer?-
-Debes cumplir tu Misión-
-Pero ¿cual es?-
-No puedo dar respuestas Niggle, solo abro el paso, o lo cierro. Pero también, de vez en cuando, oriento a los viajeros perdidos, como vos- su voz se tornaba mucho más amistosa
-Entonces ¿me vas a ayudar?-
-Siéntate- dijo dulcemente
Ambos tomamos asiento en los escalones del aljibe.
-Aquí, Niggle, necesitas llegar con respuestas, no con preguntas, debes tener todo resuelto para poder pasar, esas inquietudes, esas dudas que te desequilibran, deben desaparecer, las heridas deben estar cerradas y la gente llega cansada y buscando paz...vos todavía tenes mucha fuerza, mucho por lo que luchar, mucho por lo que vivir y todo, aún, por solucionar.- explicó lentamente
-Pero ¿Que pasa con ella? ¿que hago con el nombre?, ¿como voy a vencer al todo?...--¡Niggle! Niggle...Todo a su tiempo, todas esas preguntas tienen respuestas...pero no aquí... allá- y señalo al este, a las montañas de las que vine, pero yo entendí a que se refería, él señalaba más allá, detrás de las montañas, más allá de los bosques, prados, desiertos...hablaba del mundo, del lugar donde comencé el viaje.-Debes volver, Niggle, debes volver y encontrar las respuestas, enfrentarte a todo...cuando tengas las respuestas y busques la paz suprema, vuelve.-
El sol, de pronto, llamó mi atención, estaba detrás de él cayendo lentamente en el abismo, gigante, terrible, absorbiendo toda la luz del mundo, hundiéndola en su lecho y todo allí brilló terriblemente, cerré mis ojos y un resplandor fugaz pero mortal me sacudió. Sentí un golpe y me encontré tirado en un lugar que poco a poco se hacía familiar, pero era borroso y lleno de luz. Ésta, lentamente desaparecía por un agujero y la habitación tomó forma, la luz se limitó a entrar por la ventana y allí estaba, tendido en el suelo, junto a mi cama, en mi habitación, a las 10:30 a.m. del miércoles 17 de noviembre del 2010.
Niggle
acompañado, solo, abandonado, apoyado...siempre seguí camino derecho, al oeste.
La lluvia arreciaba y el viento sacudía la faz de la tierra. la única luz era la de los relámpagos que se suicidaban contra el suelo con gran estruendo, lejos, cerca...
Solos Mi caballo y yo en medio del camino, lo único vivo quizás en kilómetros.
Conduje al equino como pude en medio del manto de agua hasta un risco cercano, una cueva donde podíamos refugiarnos.
No pudiendo prender fuego, solo quedaba el abrigo de mantas y pieles. No pudiendo dormir, solo queda soñar despierto.
Pronto estaba nuevamente en camino, no sentía el cansancio ni el peso de mi alma (Quizás logré dormirme)
Estaba lejos, no donde yo recordaba,pues, no había montañas a mi alrededor, sino detrás mio.
Las colinas se extendían hasta el horizonte en un interminable mar verde salpicado por algunos árboles.
El sol se veía mucho más grande (¿o más cerca?)...quizás era la falta de agua. Había dos ríos siguiéndome a cada lado (¿cómo no los vi antes?) iban al mismo lugar que yo, al oeste.
Cargué agua y seguí camino, y en realidad si, el sol parecía estar más cerca, quizás me acercaba a mi destino, al lugar...
Efectivamente, luego de un rato de viajar, al bajar una colina, lo vi, allí estaba, el fin del camino, el borde.
Ambos ríos caían en una catarata infinita allí donde el mundo acababa, el césped terminaba abruptamente en un abismo mortal. El mundo, el todo, el miedo...: el Fin.
Solo había una pequeña cabaña en el desenlace de la tierra. ¿quien osa interrumpir el fin? ¿quien se interpone, contaminando el paisaje?
Recuerdo bien que esos pensamientos solo estaban en mi mente, pero alguien me contestó. Me encontré aturdido, pues, no se en que momento mis pies me llevaron junto a un aljibe frente a la cabaña. ahora el abismo estaba más cerca, el viento soplaba fuerte y fresco aliviando el resplandor del sol que estaba arriba, quizás al alcance de la mano (por las dudas no intenté alcanzarlo).
Una voz viajó con el viento. "soy el guardián del crepúsculo, el protector del sol poniente, soy el único que tiene derecho de estar aquí y todo lo que ves es resultado de ese derecho"
¿por qué respondió una pregunta que no hice? y la voz, que salia de todos lados y de ningún lado resonó de nuevo "porque aquí nada está en tu mente, nada es secreto, pues, quien aquí viene, muestra todo su ser"
Apareció, de repente, detrás mio.Cuando volví el sol me encandiló y sólo lo recortaba la figura de él, al cabo de unos segundos pude visualizarlo mejor. No era mucho más alto que yo, el pelo le llegaba a los hombros, oscuro como las sombras. Tenía en la frente una pañuelo rojo. Vestía una camisa y un pantalón que terminaba dentro de unas botas de cuero, completamente negros. en sus manos, cruzada sobre su pecho, una espada en su vaina verde que relucía con la luz. Su rostro parecía familiar, pero era como un recuerdo borroso, indefinido, pero a la vez allí estaba tan estable como el mío, solo que yo no podía verlo por completo.
-¿Dónde estoy?-
-Donde querías estar...en el final-
-¿Quien sos?
-Ya te lo dije, el guardián del crepúsculo
-Pero...¿que hago acá?
-Es donde querías llegar, al fin del camino del oeste, al borde, y lo que haces acá lo sabes muy bien-
-Quiero pasar- las palabras salieron de mi boca con voluntad propia, pues, en realidad no sabía bien que es lo que hacía en ese fantástico lugar.
-Conoces las reglas, Niggle, nadie pasa sin hacer lo que debe hacer-
-¿Que debo hacer?-
-Debes cumplir tu Misión-
-Pero ¿cual es?-
-No puedo dar respuestas Niggle, solo abro el paso, o lo cierro. Pero también, de vez en cuando, oriento a los viajeros perdidos, como vos- su voz se tornaba mucho más amistosa
-Entonces ¿me vas a ayudar?-
-Siéntate- dijo dulcemente
Ambos tomamos asiento en los escalones del aljibe.
-Aquí, Niggle, necesitas llegar con respuestas, no con preguntas, debes tener todo resuelto para poder pasar, esas inquietudes, esas dudas que te desequilibran, deben desaparecer, las heridas deben estar cerradas y la gente llega cansada y buscando paz...vos todavía tenes mucha fuerza, mucho por lo que luchar, mucho por lo que vivir y todo, aún, por solucionar.- explicó lentamente
-Pero ¿Que pasa con ella? ¿que hago con el nombre?, ¿como voy a vencer al todo?...--¡Niggle! Niggle...Todo a su tiempo, todas esas preguntas tienen respuestas...pero no aquí... allá- y señalo al este, a las montañas de las que vine, pero yo entendí a que se refería, él señalaba más allá, detrás de las montañas, más allá de los bosques, prados, desiertos...hablaba del mundo, del lugar donde comencé el viaje.-Debes volver, Niggle, debes volver y encontrar las respuestas, enfrentarte a todo...cuando tengas las respuestas y busques la paz suprema, vuelve.-
El sol, de pronto, llamó mi atención, estaba detrás de él cayendo lentamente en el abismo, gigante, terrible, absorbiendo toda la luz del mundo, hundiéndola en su lecho y todo allí brilló terriblemente, cerré mis ojos y un resplandor fugaz pero mortal me sacudió. Sentí un golpe y me encontré tirado en un lugar que poco a poco se hacía familiar, pero era borroso y lleno de luz. Ésta, lentamente desaparecía por un agujero y la habitación tomó forma, la luz se limitó a entrar por la ventana y allí estaba, tendido en el suelo, junto a mi cama, en mi habitación, a las 10:30 a.m. del miércoles 17 de noviembre del 2010.Niggle
jueves, 11 de noviembre de 2010
"La vida sin Música sería un error"
Lo dijo Nietzsche hace tiempo y, creo, es lo único en lo que coincido con él.
No voy a hablar de política, por más hermosa que ésta sea.
No voy a hablar de Filosofía, a pesar que me surja desde lo más profundo de mi ser.
Hablaré de la vida que, poco a poco voy conociendo, y de la música que es parte de mí.
Es increíble como todo se convierte en música, como el complejo y terrible monstruo del que antes hablé, tenga melodías escondidas. La vida misma tiene tiempo, ritmo...vientos son las aves, percusión los demás animales, cuerdas en los árboles... y la madre tierra es quien dirige esta excepcional orquesta.
No hablaré de estilos (tampoco) pues, la música es una expresión y no vale la pena desechar, en este caso, ningún tipo. Pues no quiero hablar de la música como disciplina, sino de la música como Principio y justificativo del todo.
No voy a hablar de política, por más hermosa que ésta sea.
No voy a hablar de Filosofía, a pesar que me surja desde lo más profundo de mi ser.
Hablaré de la vida que, poco a poco voy conociendo, y de la música que es parte de mí.
Es increíble como todo se convierte en música, como el complejo y terrible monstruo del que antes hablé, tenga melodías escondidas. La vida misma tiene tiempo, ritmo...vientos son las aves, percusión los demás animales, cuerdas en los árboles... y la madre tierra es quien dirige esta excepcional orquesta.
No hablaré de estilos (tampoco) pues, la música es una expresión y no vale la pena desechar, en este caso, ningún tipo. Pues no quiero hablar de la música como disciplina, sino de la música como Principio y justificativo del todo.
Principio, porque, primero, sin un ritmo y un tiempo el sol no saldría de su lecho a alumbrar las animas. Tampoco se escondería. Quizás, viviríamos en un desierto devastado por el sol, Mientras la otra mitad del mundo estaría en sombras constantes, Mordor.
Segundo, porque es principio de inspiración, y en lo largo y ancho del mundo, la música crea.
Segundo, porque es principio de inspiración, y en lo largo y ancho del mundo, la música crea.
Justificativo porque el más mínimo sonido es música, y no podríamos vivir en un silencio permanente, constante, asesino. Sin el canto de aves, sin el viento soplando, sin la lluvia golpeando....
tenemos oídos para escuchar todo eso, y si los tenemos es porque vivimos para escuchar todo eso, para percibir la obra maestra que día a día se compone.
Observa, querido lector, más bien oye, como entre cada palabra (afinada siempre) hay un silencio, ya sea de blanca, redonda...o el más mínimo, de fusa, o semifusa. Como cambia el registro de la voz dependiendo del humor, y se rige tan bien en un tiempo que podríamos escribirlo en un pentagrama.
Al fin y al cabo, el Dragón terminó teniendo un lado sensible, pues, ante una hermosa obra de Bach, Mozart, Beethoven, Tchaicovsky, Vivaldi...se conmociona y se duerme y los espejos desaparecen por un rato, y las cosas se hacen más fáciles...
tenemos oídos para escuchar todo eso, y si los tenemos es porque vivimos para escuchar todo eso, para percibir la obra maestra que día a día se compone.
Observa, querido lector, más bien oye, como entre cada palabra (afinada siempre) hay un silencio, ya sea de blanca, redonda...o el más mínimo, de fusa, o semifusa. Como cambia el registro de la voz dependiendo del humor, y se rige tan bien en un tiempo que podríamos escribirlo en un pentagrama.
Al fin y al cabo, el Dragón terminó teniendo un lado sensible, pues, ante una hermosa obra de Bach, Mozart, Beethoven, Tchaicovsky, Vivaldi...se conmociona y se duerme y los espejos desaparecen por un rato, y las cosas se hacen más fáciles...
¿ahora lo oyes? querido lector...es el canto de la vida
Niggle
Niggle
sábado, 6 de noviembre de 2010
Miedo
Tengo miedo, como todos, de todo...
Tengo miedo de verte llorar, tengo miedo de perderte
Temo perderlos y perderme, no encontrar el camino
Temo a lo desconocido, pero lo conocido también me da miedo
Tengo miedo de volar, ir tan alto y quemar mis alas, pero también temo quedarme en la tierra y ser un numero más.
Temo mirar al sol, pero también temo a la oscuridad.
Tengo miedo de que te vayas, de que se vayan, pero también de que se queden y me dañen, se dañen...
Pero al final... ¿de que sirve tanto miedo?
El miedo te reprime, te vence, te detiene, te paraliza...
es inevitable sentir miedo, pues, no es valiente quien no tiene miedo, sino que es un tonto, es valiente quien lo enfrenta.
Es para eso que están, para enfrentarlos, derrotarlos, avanzar en el camino.
Todo parece ser angustia, a pesar de ser hoy, en particular, un hermoso día. Me levante temprano, no se porque, quizás debía ver el sol, deslumbrante.
Pero algo me pesa, aún, adentro, quizás el nombre, quizás...
Quizás el miedo, o la misma etapa cósmica no se...
Prefiero reír, sentirme tranquilo con Andrea de fondo...su voz tiene algo que me relaja, escucharlo decir "Per amore, Hai mai fatto niente. Solo per amore, Hai sfidato il vento e urlato mai, Diviso il cuore stesso. Pagato e riscomesso. Dietro questa mania Che resta solo mia?" a estas horas, me llena el alma.
Una promesa se elevó por los aires, y se perdió muchas veces, una parola, pero cada vez que la soplaba para que vuele de nuevo, lo hacía con más fuerza y se alzaba por encima de miles de palabras sin sentido, mías, tuyas, de ellos…Pero la promesa, se ve, tiene más fuerza y sube, hasta cumplirse.
Pero hoy la palabra de muy poca gente vale la pena…no se el motivo, no se en que momento de la historia, el valor de la palabra murió, los libros no lo dicen, los árboles tampoco, eligieron dejar de hablar, pero estoy seguro que tienen mucho para decir y para enseñarnos. Yo también elegí hoy, dejar de hablar de algunas cosas, que prefiero guardar para mí.
Las voces cada día son más vacías, aunque tengo miedo, voy a enfrentarme y prometo cumplir mis promesas y no prometer lo que no planeo cumplir. Prometo no ser uno más ni dejar que mis palabras floten con el smog de la ciudad, voy a soplarlas hasta que suban y lleguen… a donde tengan que llegar.
Tengo miedo de verte llorar, tengo miedo de perderte
Temo perderlos y perderme, no encontrar el camino
Temo a lo desconocido, pero lo conocido también me da miedo
Tengo miedo de volar, ir tan alto y quemar mis alas, pero también temo quedarme en la tierra y ser un numero más.
Temo mirar al sol, pero también temo a la oscuridad.
Tengo miedo de que te vayas, de que se vayan, pero también de que se queden y me dañen, se dañen...
Pero al final... ¿de que sirve tanto miedo?
El miedo te reprime, te vence, te detiene, te paraliza...
es inevitable sentir miedo, pues, no es valiente quien no tiene miedo, sino que es un tonto, es valiente quien lo enfrenta.
Es para eso que están, para enfrentarlos, derrotarlos, avanzar en el camino.
Todo parece ser angustia, a pesar de ser hoy, en particular, un hermoso día. Me levante temprano, no se porque, quizás debía ver el sol, deslumbrante.
Pero algo me pesa, aún, adentro, quizás el nombre, quizás...
Quizás el miedo, o la misma etapa cósmica no se...
Prefiero reír, sentirme tranquilo con Andrea de fondo...su voz tiene algo que me relaja, escucharlo decir "Per amore, Hai mai fatto niente. Solo per amore, Hai sfidato il vento e urlato mai, Diviso il cuore stesso. Pagato e riscomesso. Dietro questa mania Che resta solo mia?" a estas horas, me llena el alma.
Una promesa se elevó por los aires, y se perdió muchas veces, una parola, pero cada vez que la soplaba para que vuele de nuevo, lo hacía con más fuerza y se alzaba por encima de miles de palabras sin sentido, mías, tuyas, de ellos…Pero la promesa, se ve, tiene más fuerza y sube, hasta cumplirse.
Pero hoy la palabra de muy poca gente vale la pena…no se el motivo, no se en que momento de la historia, el valor de la palabra murió, los libros no lo dicen, los árboles tampoco, eligieron dejar de hablar, pero estoy seguro que tienen mucho para decir y para enseñarnos. Yo también elegí hoy, dejar de hablar de algunas cosas, que prefiero guardar para mí.
Las voces cada día son más vacías, aunque tengo miedo, voy a enfrentarme y prometo cumplir mis promesas y no prometer lo que no planeo cumplir. Prometo no ser uno más ni dejar que mis palabras floten con el smog de la ciudad, voy a soplarlas hasta que suban y lleguen… a donde tengan que llegar.
Pienso ahora, en todo, y el todo me absorbe. El miedo llega, el miedo de la inmensidad del todo y la pequeñez de mi ser, aún joven. El vértigo de exponerme a al universo, infinito, el valor… el valor de enfrentarlo, no interesa quien gane…no interesa si saldré vivo o no… Ya se verá. No interesa el mañana, porque quizás nunca llegue. No interesa el Ayer, pues, nunca volverá. Nos queda el Hoy, en este momento y luchar ahora, y hacer y decir… Todo cuanto tengamos que resolver, todo cuanto tengamos que ver y sentir. No dejemos nada para mañana, Carpe Diem.
Ahora vuelvo a caer en mí, en la silla, frente al monitor, logre volar y mis alas no se quemaron, volví a la tierra y soy un numero más, no por mucho tiempo, pues, espero volar de nuevo, quizás mañana, o dentro de unas horas, cuando esté con ellos…
El cenicero se llenó… ¿Cómo pudo pasar esto? ¿Cuánto tiempo estuve volando? Siento algo adentro…no, no en el alma, por ahora, esta llena. Tengo necesidad…mi garganta esta seca y mi estomago vacío…son cosas fáciles de llenar, el alma no. Pero por ahora me siento bien, otra vez. La incertidumbre y la duda, por ahora quedaron atrás. ¿Me prendí otro cigarro? El humo…dibuja algo…otra vez, como ayer…pero ahora no me afecta…me siento fuerte. Creo que lo superé. Solo por hoy…CARPE DIEM
Ahora vuelvo a caer en mí, en la silla, frente al monitor, logre volar y mis alas no se quemaron, volví a la tierra y soy un numero más, no por mucho tiempo, pues, espero volar de nuevo, quizás mañana, o dentro de unas horas, cuando esté con ellos…
El cenicero se llenó… ¿Cómo pudo pasar esto? ¿Cuánto tiempo estuve volando? Siento algo adentro…no, no en el alma, por ahora, esta llena. Tengo necesidad…mi garganta esta seca y mi estomago vacío…son cosas fáciles de llenar, el alma no. Pero por ahora me siento bien, otra vez. La incertidumbre y la duda, por ahora quedaron atrás. ¿Me prendí otro cigarro? El humo…dibuja algo…otra vez, como ayer…pero ahora no me afecta…me siento fuerte. Creo que lo superé. Solo por hoy…CARPE DIEM
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